Punto de acuerdo sobre la utilización de las reservas del Instituto Mexicano del Seguro Social

 

 

Senadores Rosalinda López Hernández y Ricardo Monreal

 

Punto de acuerdo que presentan los senadores Rosalinda López Hernández y Ricardo Monreal, sobre la utilización de las reservas del Instituto Mexicano del Seguro Social

Una de las causas del estancamiento económico de este país y de los crecientes niveles de pobreza, es que contamos con una clase gobernante que vive equivocándose una y otra vez, experimentando soluciones a los grandes problemas nacionales que finalmente terminan afectando el patrimonio y el bienestar de los mexicanos y la propia viabilidad de la nación.

Para esta clase gobernante la historia política de los últimos años es un simple anecdotario y no una herramienta fundamental para corregir errores y adoptar en adelante las mejores decisiones. Cada vez que se aprueba una reforma en materia financiera o económica se conculcan derechos y se afectan intereses de las clases más desprotegidas, ofreciendo a cambio soluciones ineficaces que nunca logran su objetivo.

Es el caso de la nueva Ley del Seguro Social aprobada en 1995 que fue planteada como la reforma que permitiría, de acuerdo a las consideraciones del dictamen, “construir el sistema de seguridad social que requieren hoy los mexicanos y necesitarán en el siglo XXI”. Esta reforma, continúa diciendo el dictamen, haría posible “corregir deficiencias, superar limitaciones y sentar bases sólidas para que la seguridad social sea, en mayor medida, la vía por la cual fortalezcamos los derecho sociales”, fin de la cita.

Los problemas que afectaban al IMSS en aquellos años y que motivaron la reforma, lejos de corregirse se han agravado, los cambios legislativos no han servido, como se prometió, para fortalecer al instituto y darle viabilidad en el largo plazo, así como tampoco para mejorar la calidad, eficiencia y oportunidad en el otorgamiento de prestaciones médicas y garantizar pensiones justas.

Hoy como ayer el IMSS se encuentra en una difícil situación financiera y de nueva cuenta se nos dice que de no tomarse las medidas necesarias con oportunidad, lo llevaría a poner en entredicho el cumplimiento de sus obligaciones, ayer en los seguros de invalidez, cesantía en edad avanzada y muerte, así como en el de enfermedad y maternidad, yhoy, en los seguros de Enfermedades y Maternidad y de Salud para la Familia.

En suma, a casi 13 años de inicio de vigencia de la reforma del 95, el sistema continúa siendo inviable financieramente, no ha otorgado pensiones dignas y es incapaz de garantizar las prestaciones que por ley tienen derecho los pensionados y cotizantes actuales.

Hace 15 años el reto financiero que enfrentaba el instituto tenía su origen en el “proceso de recomposición demográfica” que empezaba a vivir el país, hoy, ese mismo reto tiene su origen en la “transición demográfica y epidemiológica”, pero ayer como hoy ni siquiera se intenta señalar y muchos menos fincar responsabilidades a quienes han desmantelado financieramente el derecho a la seguridad social.

Esta impunidad ha propiciado que en instituciones como el IMSS se reediten sin ningún límite, el despilfarro, la corrupción y la pésima administración. Esta misma impunidad les permite hoy plantear la posibilidad de usar las reservas del Instituto, que no son otra cosa que los recursos que se deben utilizar para financiar la seguridad social de los trabajadores, provenientes de las cuotas obrero patronales y de las contribuciones y aportaciones federales.

Con esta medida no sólo se pretende cubrir parte del déficit generado por los seguros asociados a las prestaciones médicas, sino que en realidad se trata de cubrir la falta de compromiso e ineficiencias de las últimas administraciones para con la clase trabajadora.

Hoy se anuncia que la medida será transitoria y a cambio ofrecen poner en marcha un Programa de Austeridad y Reorganización Administrativa para eliminar los gastos innecesarios, un programa de austeridad y racionalidad como al que estaba obligado el Gobierno Federal por la reforma fiscal del 2007 y que incumplió sin que existiera responsabilidad; ofrecen un programa de austeridad como el comprometido en el 2008 en el Informe sobre la Situación Financiera del IMSS y cuyo resultado de su aplicación desconocemos. En esa ocasión en el apartado de política institucional, la dirección del IMSS señalaba “aunque la situación financiera del Instituto es compleja, la estrategia de la presente administración no se centra en el uso de sus reservas, sino en modificar la tendencia financiera. Lo anterior implica, por un lado, disminuir el gasto en las áreas no prioritarias para destinarlo a aquellas prioritarias y, por el otro, aumentar el flujo de recursos propios. Con lo anterior se espera minimizar la necesidad de utilizar sus reservas y fondos para financiar la operación y cumplir con la meta de reservas fijadas cada año en el PEF”, fin de la cita.

Derivado de lo anterior, someto a consideración de esta Asamblea, el siguiente,

PUNTO DE ACUERDO
PRIMERO.- Se solicita al Ejecutivo Federal, para que a través del Instituto Mexicano del Seguro Social, envíe a esta Soberanía un informe detallado de la situación financiera del Instituto.
SEGUNDO.- Se solicita a la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Senadores, integre una Comisión Investigadora, para determinar las causas del quebranto al Seguro Social, para buscar soluciones alternas que no incluyan disminuir las reservas del IMSS.
Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República a los 14 días de Septiembre de 2009.

Nota: Con fundamento en Las Reglas Provisionales en Relación con la Gaceta del Senado de la Junta de Coordinación Política de fecha 11 de octubre del año 2006, por el que se crea la Gaceta del Senado y con base en la Regla Segunda, inciso cuatro de ese ordenamiento, la publicación impresa de la Gaceta del Senado y la que aparece en medios electrónicos, tiene sólo propósitos informativos y no genera consecuencias jurídicas fuera del propio Senado.